20170726

En esta cama.

Bien dicen que del tamaño de tus sueños serán tus logros. Llegué aquí pensando haber encontrado ese tálamo en el que siempre nos imaginé, y lo terminé convirtiendo en mi lecho de muerte.

Aquí fue donde pulí los detalles del resto de nuestros días juntos, de nuestras vidas. Aquí fue donde terminé de tejer esos hilos que se convertirían en el manto que le daría felicidad y calor por siempre. Aquí fue donde descubrí algo que nunca en la vida había sentido.

Poco a poco me fui perdiendo en mis sueños. Por andar soñando tanto y tan bonito, olvidé  que llevaba años herido y enfermo de algo que no sabía lo que era (porque al parecer, lo ocultaba muy bien). Estos demonios que por años me persiguieron, y que - aunque de vez en cuando me alcanzaban, nunca me habían tumbado- ahora si lo lograron. Y me tumbaron cabrón. Me tumbaron a mi, tumbaron mis sueños y, lo que mas me duele en el alma, la lastimaron a ella.

Por meses esos demonios hicieron lo que quisieron con mi mente, con mi cabeza, con mis actos, con mi raciocinio, convirtiéndome en alguien que desconozco totalmente. Afortunadamente, lograron su cometido y me aniquilaron. Me dejaron postrado aquí, en esta cama, sintiéndome solo, vacío, sin ilusiones, sin alma, sin fe, sin nada. 

Y es de esta cama de la que me estoy levantando. Dejaré que se pudra aquí esa persona que se cansó de no cumplir promesas, que creía saber amar, lleno de miedos, inseguridades, lleno de dudas, lleno de soberbia, tan lleno de tanta mierda, y a la vez tan vacío. 

Gracias le doy a esta cama por demostrarme que soy mucho más frágil y tonto de lo que siempre creí. Gracias por dejar que me alcanzaran mis demonios para poder reconocerlos, verlos cara a cara, dejar que me asfixiaran viéndome a los ojos y acabaran conmigo. Gracias por hacerme sentir tan mal, tan miserable; porque para saber disfrutar de la victoria, hay que perder, llorar y berrear de vez en cuando. 

Gracias por todo, pero me tengo que ir. Bien dicen que hay que irse para poder volver, y el día que vuelva, aunque sea de lejitos a saludar, te prometo que no me vas a reconocer. 

Gracias. Gracias por salvarme la vida.

20140711

Tiempo

Tiempo para olvidar, tiempo para recordar. Tiempo para vivir, tiempo para actuar. Tiempo para dudar, tiempo para pensar. 

El tiempo no es lo mismo para ti que para mí. Estamos en tiempos distintos, en momentos distintos, en lugares distintos. No me duele no estar en el mismo lugar que tú tanto como me duele el no estar los dos en el mismo tiempo.

No es personal, pero no me gusta decir las cosas dos veces. No por orgulloso, sino por respetuoso. Si cuando pregunté la primera vez no te pude convencer, no lo voy lograr hacer una segunda o una tercera. Un "no" para mi es simplemente un "no" y lo respeto. 

La gran ventaja que tiene el tiempo es que es nuestro. Es tuyo, es mío. Lo puedes modificar, lo puedes revivir, lo puedes detener, lo puedes adelantar. Lo puedes olvidar.

Tiempo. Quisiera tener el mismo tiempo que tú, pero no. No me puedo atrasar más y tú no lo quieres adelantar. Esto se termina no por ti, no por mí, sino por nuestra negativa de ajustar nuestros tiempos. 

Quizá en unos años volteemos y veamos que nada pasó, que fue la mejor decisión; o quizá veamos que realmente debimos de habernos ajustado a lo que soñé pero que no quieres vivir. 

Tendrás tiempo para meditarlo, tiempo para (como dijera José José) ver si me quieres o me olvidas. Yo, yo ya no tengo tiempo para esperar.

Gracias.

20140519

Perdón.

Intenté entrar de nuevo en tu vida, demostrarte que soy mucho mejor de lo que alguna vez fui contigo, pero no me diste entrada. Perdón.

Perdón por tener la esperanza de que podríamos ser, mucho más felices de lo que algún día fuimos antes de que la locura y el desenfreno de mi corta edad eclipsaran ese amor tan bello y puro que nos teníamos. 

Perdón por pensar que, al fin, tenía lo necesarío para hacerte feliz, para hacerte sentir plena, amada, deseada, mimada y valorada.

Hablan más las actitudes que las palabras, por lo que me retiro humildemente con la tarea incumplida de poderte volver a hacer sentir mariposas en el estómago, justo como cuando me diste el primer beso.

Y finalmente perdón, porque bien dicen que el primer amor nunca se olvida, y pues creo que nunca te podré olvidar. Ni siquiera quiero hacerlo.

Perdón, neta perdón.

20140430

22 de Febrero (Si la memoria no me es infiel)

(Léase con esta canción de fondo )

13 años. Si fuera un perro de raza pequeña sería toda una vida; ahora que si fuera una tortuga marina sería mi infancia únicamente. No sé muchas cosas, de lo que si tengo certeza es que no soy perro ni tortuga, asi que 13 años si es una cantidad considerable de tiempo.

En 13 años hemos vivido muchas cosas, unas de las cuales nos orgullecemos, otras que preferíriamos olvidar pero que nos ayudaron a aprender, y a crecer. Y a pesar de esos 13 años, para mi, parece que fue ayer.

De nuevo me quedo sin palabras, y eso que no te estoy viendo. Cuando pensé que tenía que escribir esto me salieron tantas palabras que ahora parece se quedaron en el pasillo. 

Hablando de cosas un poco más personales, triste (o felizmente) he querido a algunas afortunadas mujeres (unas más que otras) y en contadas ocasiones, éstas tambien me han querido aunque sea un poquito. De lo que tengo certeza, es que, nadie, NADIE, me ha querido la mitad de lo que tú lo hiciste alguna vez.

Recuerdo tantas cosas que no pienso ventilar aquí (aunque creo que no leerás esto), y de entre todos esos recuerdos, lo que más me viene a la mente es que, cuando estuvimos juntos, realmente fui feliz. Feliz porque te quería y porque me querías y porque nos queríamos y porque lo sabíamos y porque nos lo demostrábamos, hasta que bueno, cometí esa tontería. Esa tontería que me costó 13 años y que, de alguna forma u otra, me tiene aquí.

¿Sabes? Esa noche, después de que nos vimos, me la pasé soñando contigo. Salías en muchas formas, en una misma imagen te repetías y repetías, no recuerdo que soñé, pero ahi estuviste. Sentí raro.

Termino escribiendo esto ya que, por alguna extraña razón, no ha habido oportunidad de contarle todo lo que siento a alguien, es tan complejo que no creo ni siquiera poder definirlo.

No sé muchas cosas, no se que va a pasar, no se si podré vencer esa lápida de 4745 días que existen entre nosotros, pero si estuviera seguro de que no vale la pena, creéme que no lo haría.

Lo único que se es que, quizá, todo lo que he estado buscando está justo donde lo dejé, ahí, en la luna.

20140307

La Catalana

Conforme vas creciendo te das cuenta de que muchas cosas no son lo que habías creñido. De éstas, quizá la mas triste es darse cuenta que, muchas veces, el amor no es suficiente.

Contrario a lo que he escrito a lo largo de casi 7 años, ahora vengo a decir que no, algunas veces no basta el amor. No basta amar con todo tu ser a una persona, quererla, desearla, verla feliz, hacerla sonreír, pensarla, soñarla, vivirla. No basta. 

No bastan las lágrimas, ni las preguntas o palabras que traten de convencer. Asi es. Algunas veces así es, y estoy seguro que esa es una de las cosas que jamás voy poder lograr entender.

Te adoré por mucho tiempo
me hiciste mas fuerte, mas grande
conocí sensaciones que nunca imaginé experimentar
pude entender al fin todas esas canciones cursis y empalagosas
pero no.

Velé por ti, me preocupé más por ti que por mi
enfrenté mis peores miedos, rompí mis más cuadrados esquemas
por ti, por tu sonrisa, por tus besos.

Nunca había sido la mitad de lo feliz que fui contigo
a pesar de no estár (a veces) a tu lado, siempre estuviste conmigo
nunca había hablado tanto de alguien como lo hago de ti
y dudo mucho encontrar a alguien que sea la mitad de buena que tu
pero no.

Te voy a amar siempre, y se que tu nunca imaginaste amarme
te agradezco las risas, los sueños, los momentos, las miradas, los instantes
mis besos creeme, siempre van a saber a ti.

Perdóname, no se se como terminar de escribir esto
no me juzgues, tampoco se como terminar lo nuestro.

20131102

Eso quisiera.


Quisiera establecer tus diferencias
ser tu sonrisa, la voz de tu silencio
y el que en las noches te llene de alegría
aquel que cierre con caricias nuevas todas tus heridas.


Si, por un momento olvidé lo hermosa que eres. Había querido esconder la luz de tu sonrisa intentando reemplazarte, sustituirte, quizá hasta olvidarte. El besarte de nuevo fue como quitarle la pausa al tiempo desde aquella última vez que estuvimos juntos. 

Volverte a abrazar, sentirte en mi regazo indefensa, pequeña, amorosa. Volver a llenarte de besos que te hacen sonreir, tocar tu cabello, recorrer tu perfil, sentir lo frio de tu nariz.


Quisiera, echar el ancla en tu tiempo
y ser el viento que guíe tu camino
sin rumbo fijo desafiando al destino
y navegar en el mar de tu cuerpo, día tras día.

Ambos sabemos que lo nuestro es imposible. La vida nos puso en diferentes tiempos y espacios. Y a pesar de que buscamos diferentes cosas, en ese momento, cuando tu y yo estamos juntos y solos, en ese momento nada importa. Es como si todo se hubiese alineado para que tu y yo demos rienda suelta a nuestra felicidad que, casi siempre, tiene forma de pasión desenfrenada. 

Sabemos justo donde tocar, sabemos en donde hacernos daño. Estamos sincronizados, a tiempo. Tus inhalaciones con mis excalaciones. Tus labios con mis labios, mis movimientos con tus orgasmos. 

Eso quisiera
ser la voz de tu tiempo amor, eso quisiera
que descubras en mi la ilusión, eso qusiera
y que un día te llenes de mi, eso quisiera
ser tu sombra y de noche la luz, eso quisiera
y quien llene tu cuerpo de amor, eso quisiera
y que tu sueñes sólo conmigo, eso quisiera.

Y cuando el tiempo nos alcanza, y es hora de partir, nos negamos como dos niños caprichosos que quieren una vuelta más en el carrusel. Te veo vestirte lentamente, y te vuelvo a abrazar. No quiero que te vayas. No quiero que se acabe ese momento. Quiero vivir abrazado contigo por siempre y para siempre, besándote, amándote, sonriéndote, sintiéndote. 

De repente los dos recordamos que somos caminantes con diferentes caminos, caminos que voluntariamente cruzamos de vez en vez, y que aunque no vamos por la misma ruta, tenemos el mismo fin.

Nos sentimos cómodos con lo que tenemos, con este amor y pasión ideal, que sabemos que no saldrá más allá de esas cuatro paredes, silentes testigos de que la vida nos jugó una mala pasada y nos limitó a este lugar, y este momento.

Te pienso más de lo que quisiera. Te extraño en mi cama. Extraño tus besos, tus caricias, tu calor, tu ser. Te extraño a ti. 

¿Nos dejaremos de cobardías algún día? ¿Nos atreveremos a vivir nuestro amor? Eso, eso quisiera...

*Agradecimiento especial a "La Banda de las Estrellas" por hacer que finalmente la inspiración pudiera fluir mejor*

20130312

Quisiera ser como tu.


Me gustaría ser como tu, y aprender a decir que no sin haber terminado de escuchar la pregunta. Tu como yo, imaginamos, hemos vivido esto ya algunas veces. La única diferencia es que tu tienes ese valor/temor. Yo, yo soy un romántico, no puedo contenerme. Perdóname.

El tiempo sin ti, es espacio
las olas sin ti, son lágrimas
el viento sin ti, es agua
y el agua sin ti, es llanto.

Mi vida sin ti es una roca
áspera, porosa y dura.
Una roca que carece de sentido
como mi vida sin ti.

Áspera por seguirte pensando,
por seguir sufriendo este sufrimiento.
Porosa por el vacío que dejaste dentro
que parece que lo llena cualquier cosa y al final, todo se escurre.
Dura porque no estás, porque me faltan tus palabras, 
tu mirada, tu voz, tu esencia.

La música sin ti es estática, 
la luz sin ti es una llama,
mi piel sin ti tiene frío,
mis ojos sin ti no escuchan.

Y cuando estás conmigo, aunque no estés,
aunque sea un segundo, el rojo vuelve a mi sangre,
mi locura se transforma en atención, en felicidad, en deseo;
deseo que ese momento dure para siempre y por siempre;
aunque te vas y me dejas, como siempre...

Te creo porque esa es mi única esperanza
¿Quién quiere un beso, si no es de tus labios?

Te espero porque sin ti no tiene sentido
¿Quién quiere una palabra, si no es con tu voz?

Te pienso porque sin ti, es imposible.
¿Quién quiere tiempo, si no es a tu lado?

Te quiero porque sin ti, no soy.
¿Quién quiere amor, si no es contigo?

20121209

Carta a Leonardo.


Hola hijo. Hoy que estás conmigo, quiero aprovechar para decirte muchas cosas que después no podré decir, porque no estarás más junto a mi.

Te irás con tu madre, y ella cuidará de ti de ahora en adelante. Discúlpame por no estar contigo en un futuro, cuando más me necesites, pero créeme que no es algo que esté en mis manos arreglar. En estas líneas trataré de darte consejos no solo para la vida, sino también para que trates de la mejor manera a tu madre.

¿Qué te puedo decir de ella? Es, sin el menor temor a equivocarme, la mejor mujer que he conocido en esta etapa de mi vida. Es una mujer inteligente, muy simpática, risueña y aparte de todo, hermosa. Una mujer con metas en la vida, una mujer que ama a su familia, una mujer divertida, un mujerón. Te juro Leo, que es la mujer que había estado esperando por mucho tiempo. Tiene una de esas sonrisas de las cuales es imposible no enamorarte. Yo se que te va a cuidar mejor que nadie, no en balde me perdí en muchos aspectos por ella.

Te debo de dar algunos consejos muy importantes para que te lleves bien con ella. Evita pedirle explicaciones, tu madre tiene un espíritu muy brioso que no se puede amarrar tan fácilmente. Si ella te dice algo, escúchala siempre muy atento, pero no hagas preguntas de más. Recuerda que todos en este mundo, todos, tenemos secretos, tenemos esos momentos y esas situaciones que no compartimos con nosotros mismos ni con nadie más. Muchas veces esos secretos esconden cosas que no queremos aceptar o decir que hacemos, porque ni siquiera nosotros entendemos porque caemos en ciertas conductas. Respeta eso por favor Leo.

Ahora, te quiero pedir un favor. Quiero que seas aquel que, lastimosamente, tu madre no me dejó ser para ella. Quiero que seas quien esté para siempre con ella, aquel que la consuele, que la motive, que la escuche, que la proteja, que la haga feliz, que la ame todos los días, que la despierte con un beso en la mañana. Y que no te pase por favor como a mi, que me faltó valor, me faltaron huevos para ser eso para tu madre. Yo estoy seguro que no soy lo que tu madre quería, pero si soy lo que tu madre necesitaba.

Quiero que la abraces todas las noches, y que la veas cuando despierta todas las mañanas. Quiero que la tengas en tus oraciones, tal como ustedes estarán en las mías. Quiero que la abraces muy fuerte, como si no hubiera un mañana. Quiero que la veas reír, quiero que la veas feliz, quiero que la veas realizada. Quiero que seques sus lágrimas cuando tenga un mal día, y que al mismo tiempo le robes una sonrisa con alguna ocurrencia (espero hayas heredado esa habilidad de mi).

Leo, cuídala y cuídate mucho. No se si te volveré a ver pronto, ni a ti ni a tu madre. Dile a ella que siempre va a estar en mis pensamientos, que siempre llevaré su recuerdo en mi corazón, a pesar de que no confíe en mi como yo en ella, aunque su orgullo a veces le nuble la vista, aunque no me quiera ni me extrañe con la misma vehemencia con la que yo lo hago, aunque no piense en mi cada que escuche ciertas canciones, aunque yo no sea lo primero que tenga en la mente cuando despierte, aunque yo sea solamente una persona mas en su vida, a pesar de todo eso y de mucho más.

Lo único que te pido Leo, de hombre a hombre, es que cuando tengas la oportunidad, cuando en la vida te llegue el momento en que conozcas a una mujer que te vuelva loco, que te hace sentir mejor tan solo con escuchar su voz, con leer sus letras, cuando sus palabras te alegren el día, cuando después de verla no puedas pensar en otra cosa que nos sea "¿Cuándo la veré de nuevo?", cuando llegue ese momento, no te acobardes. Que no te importen las circunstancias, recuerda que los "peros" y "pretextos" son solo puertas que debes de saber abrir si realmente quieres entrar. Es bueno ser respetuoso, pero hay que saber cuando debes de perder un poco respeto, cuando darte tu lugar, no seas un cobarde como yo. 

Hay una delgadísima línea entre ser un cobarde y ser un terco. Hay que saber también  cuando no somos bienvenidos, y es ahí cuando es mejor emprender la retirada a quedarte con alguien que, a pesar de que te abriste como nunca, no solo tu corazón sino tu alma, a pesar de querer y hacer todo por ella (dentro de lo que ella te permita), es mejor irse antes de acabar herido, triste, lastimado y decepcionado. Es difícil Leo, yo lo sé. Nadie aprende en cabeza ajena. Estoy seguro que cuando te pase, tendrás las herramientas, la sapiencia y la templanza necesaria para poder solventar esos problemas. 

Con esto me despido hijo. Siempre voy a quererlos, te prometo que van a estar conmigo presentes. Por favor, cuida mucho de tu madre, sé ése quien yo no pude ser para ella, pero que me muero por serlo, aunque sólo fuera por un instante.



20120827

Inspiración Yaracuyana.


De nuevo te encontré. Ya había pasado algo de tiempo desde nuestro último encuentro. No tuve que buscarte mucho, en esta ocasión tú fuiste la que únicamente alzo la mano y yo mordí el anzuelo. Ya extrañaba pensar en ti, en lo que podemos ser y lo que vamos a hacer.

Te encontré ahí, flotando en la inmensidad del mar. Despistada, dubitativa, mirando el pasar de los instantes que se convierten en momentos, que se convierten en historias, que se convierten en vidas, que se convierten en recuerdos.

Otra vez pienso en ti y en tu cabello cuyo olor me dejará sin aliento. Nos imagino caminando de la mano buscándole una razón al corazón. Vuelvo a imaginar ese momento en que nuestros labios se conviertan en un sol que deslumbre al mismo cielo.

Es difícil ocultar cuando escribe el corazón, cuando la razón deja de tener sentido y los olores tienen color, y los sabores te ensordecen. Cuando lo imposible está alcance de tu mano, cuando escribes tus sueños, cuando te alejas de la realidad. Cuanto más me alejo de esta realidad, mas me acerco a ti. Más te siento, más te deseo.

Te imagino pensativa, sentada, esperando aquel momento en el que al fin ocurra lo inevitable, eso que tanto anhelamos. Te imagino suspirando de vez en vez, dándole tu aliento al viento y pidiéndole que reúna nuestros deseos de exhalar cerca de nuestras bocas.

Te pienso pensándome, te siento sintiéndome. Te encuentro buscándome, pero aun no me ves.

Prometo no hacer falsas promesas. Como siempre, no sé en qué va a terminar esta historia. Puede acabarse aquí, en estas simples letras que esperan que, al leerlas, sean esa chispa que encienda tus ganas de mí.


¿Serás tú?

20120712

Me gusta: Inspiración Jarocha.


Me gusta engañarme,y pensar que sueñas todas las noches conmigo, que suspiras como yo cada que terminamos una conversación, y que sonríes cada que me recuerdas.


Me gusta pensar que, como yo, te mueres por saber más de mi, enterarte si prefiero playa o montaña, si me gusta mas el helado de vainilla o de fresa, y por saber cuales son las películas que me hacen llorar.


Me gusta imaginarme, imaginarnos, juntos, platicando de cualquier cosa, inventando palabras nuevas, buscando nuevos lugares, caminando juntos hacia ningún lado.


Y de repente despierto, te veo a los ojos y pretendo expresar que todo está bien, que me basta con platicar contigo, con saberme cerca de ti, con formar parte de tu vida.