20090412

Segundo Shuffle. Alexandre Pires - Quitémonos la Ropa

Ahora que lo pienso, me encanta verte dormir. Solo cuando te veo dormir no tengo unas ganas frenéticas de hacerte el amor, porque se que estás descansando para que después pueda hacerte el amor frenéticamente. Tus 162 centímetros de vida acomodados sobre mis piernas y mi pecho, tu cabello negro lacio al hombro que roza mis brazos, tu respiración que siento sobre mi cuello, mi mano derecha acariciándote tu pierna, y mi mano izquierda pintando lunas en tu espalda. Así podría pasarme toda la vida.

Hoy llegamos noche a mi departamento, y con dos copas encima todo parece ser mejor. No nos contuvimos y desde el elevador comenzamos a calentar motores. Gracias a Dios que vivo en el piso 22, y quea las 3 de la mañana casi nadie quiere bajar al Super 7 a comprar unos burritos. No se que fijación tienes que nunca te quieres quitar los zapatos, y a veces me entierras los tacones en las piernas cuando te cargo y te recargo contra la pared, pero ese dolor me hace morderte los labios y eso me encanta.

No se como, pero llegamos a mi puerta. Cuando llegamos adentro comienza lo bueno, porque, no importa que tantas ganas tengamos, siempre nos tomamos nuestro tiempo. Te seguí cargando hasta mi cama, donde me quitaste el saco y lo aventaste "cerca" de donde va la ropa sucia. Aflojaste mi corbata lentamente, y sin deshacer el nudo me la quitaste y te la pusiste. Desabrochaste poco a poco los 7 botones de mi camisa, quitaste mis mancuernas que pusiste suavemente en el tocador, y me despojaste de mi camisa. Mi turno. Comienzo a recorrer con mis manos todo el largo de tus piernas, de abajo hacia arriba y como que "no quiere la cosa" te voy subiendo ese vestido negro que tanto me gusta. Me encanta ver el rostro de asombro que pones cuando dejo tu vestido estacionado en tu cadera como diciendo "¿pero qué me estás haciendo?" a lo que solo puedo responder con un beso. Después de acariciar por quinta ves tus piernas, dejo caer el vestido y me voy hacia tu espalda, bajo el cierre y lo dejo caer.

Tu turno. Desabrochas mi cinturón y lo sacas rápidamente como cuando el papá se lo saca para darle de cuerazos a su hijo, desabrochas mi pantalón, bajas la bragueta y dejas caer mi pantalón. Me saco los zapatos como dios me da a entender, me quito los calcetines de una manera fugaz y entonces completas tu labor de aventar el pantalon. Estamos en paridad de situaciones.

Te gusta abrir la ventana cuando hay luna llena, de tal manera que solo su luz es la testigo de la manera en que nos vamos a amar. Te abrazo, me encanta sentir tu vientre desnudo pegado al mio, mientras como mis manos recorro tu espalda y tal y como aprendí en secundaria, con una mano desabrocho tu brassiere. Me derrito cuando siento tu respiración acelerarse cuando hago eso, al que despues sigue casi siempre un "te amo tanto Roberto", a lo que yo respondo con un abrazo fuerte y un azotón en la cama donde comienzo a comerte a besos. "Ay Alejandra, no entiendo porque me haces hacerte esto, pero te amo te amo te amo..."

Suavecito y con calma, apasionados y frenéticos, locos y extasiados, silentes y resignados. Te tienes que ir, tienes a alguien que te espera, me dices que es la última vez que te vas, y yo te digo que no te vayas. Por favor, quédate Alejandra, me encanta verte dormir...

Primer Shuffle. Pandora - Como te va mi amor

Habían ya pasado 18 meses. El tiempo es inexorable y pues bueno, poco a poco fui dejando de ver tu cara antes de conciliar el sueño.

Ya me habían dado el trabajo del que tanto te había platicado y por el que decías que me había distanciado tanto de ti. Pude comprarme por fin el traje que tanto me dijiste que se me vería bien con la corbata que me regalaste, y hasta los zapatos que vimos el día que cumplimos 10 meses antes de que te llevara a tu cena sorpresa.

Seguía usando el mismo celular, pero ya había borrado todos tus mensajes y todas las fotos que nos habíamos tomado a lo largo de 36 meses. Ya mis papás dejaron de preguntarme por ti, cosa que ya hacían en automático al menos los primeros 9 meses, que fueron los mas difíciles.
Ya hasta había salido dos veces con la prima de Gerardo, la chava que cada que ibamos a casa de él me decías siempre que me desvestía con los ojos, y pues creo que era de esas chavas a las que solo le gustan los hombres que tienen compromiso.

Salí también con la chava que siempre se ponía en la caminadora a lado mio y me trataba de hacer plática aunque viera que llevaba mis audífionos. Tampoco pasó a mayores.
La vecina de tu amiga Karla tambien salió conmigo, y también Juliette, tu ex maestra de francés. La chava de recursos humanos de tu trabajo también salió conmigo, hasta (perdón) salí con tu tia que mas bien parece tu hermana, convenimos que jamás ella te diría nada de nuestras fugaces escapadas al cine.

Y justamente hoy hice algo que nunca me pasa, dejar mi teléfono en el auto. Ya estaba en el elevador, y como iba con tiempo decidí regresarme por el. Ahí estabas, caminando, con tu bolsa/portafilio y tu botella de bonafont en la otra mano, con unos taconos medianos como tanto te gustan para que no te canses. Te vi menos cachetona, y con maquillaje un poco mas ligero. La primera vez en 18 meses que te veía.

No dude en acercarme, digo, somos adultos, ya pasó año y medio, tiempo suficiente para empezar de nuevo. Y al ver tus ojos de nuevo, al percibir tu aroma que parece que es el mismo que me dijo que lo nuestro no podía seguir y que despues se desvaneció en el patio de tu casa, me di cuenta que nunca dejaste de vivir en mi mente, que nunca pude olvidar tus risas, tus manos entre las mías, tu cabeza reposando en mi pecho despues de que exhaustos nuestro calor se convertía en fuego, tu voz diciéndome cuanto me amabas.

-¡Hola, tanto gusto! ¿cómo estas?
(...)
-Bien, gracias, ¿y... tu?
-Tambien muy bien, me dio gusto verte, perdón pero voy de prisa. ¡Hablamos!

Y se fue. Me dejó ahí viendo como los 3 años mas maravillosos de mi vida pasaron en dos parpadeos.

Solo pude llegar a una conclusión: aún te amo.

Shuffle.

Entre tanta modernidad, e inspirado por las miles de cartas de mail y facebook que dicen que "pongas en shuffle tu ipod y contestes cada pregunta con el titulo de la canción", decidí llevar este ejercicio un poco mas allá. Puse en aleatorio mi winamp (lo siento, no tengo aipoc) y trate de escribir una pequeña historia que quedara mas o menos con la canción. Asi que los siguientes 15 relatos serán, como dicen por ahi de chile con huevo porque pues, mi biblioteca musicial es un poco diversa en géneros, artistas y demás diferencias imaginables musicalmente. Pensé un poco, cuando develar el titlo, ¿al principio o al final? Creo que sería prudente, para sentir mas el escrito, buscar la canción en youtube y escucharla mientras se lee el relato. Creo que eso le dará un poco mas de feelling. Por eso, pongo el título al principio. Enjoy. Que conste que todo lo que escribo es con tal de vestir y describir lo mas posible la canción.