1. Let the music play

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Si, asi decía el afamado Barry White en alguna de sus canciones... porque cuando alguien esta enamorado busca el amor en todos lados, sobre todo Sergio. Le diré Sergio porque su nombre completo (Sergio Demetrio) es un poco feo, ademas no le gusta que le digan demetrio. Asi es que Sergio, un muchachon de 19 años es el centro de estos textos. Vive en Banania (capital federal) y estudia ingenieria en procesos. El no es de Banania, sino de Wildstone, una ciudad al centro de la república. Llevaba poco en Banania, vivia en un cuarto solo, arriba de la casa de una familia un poco peculiar. Siempre se oían las discusiones entre la mama y la hija que se la pasaba pegada al teléfono, mientras el papa veía la televisión y el hermano buscaba la forma de como decirle a su mama que no podría darle nietos porque no le gustaban las niñas. Poco a poco se fue acostumbrando, y poco a poco esas discusiones dejaron de ser presas de su atención para convertirse en música ambiental, como el ruido que hace su aire lavado cuando lo prende antes de dormir. Cuando no estudiaba termodinámica ni leía los libros de Maronna, le gustaba componer canciones. Como casi todos los jóvenes que tocan guitarra, hacia sus canciones basadas en las unicas 10 pisadas que había aprendido en sus tiempos bohemios de la preparatoria.

Pero su vida era mas que Carnot, un viajero en busca de la razón y el circulo de sol desafinado. Tambien tenía amor. No amor hacia alguien en si, sino hacia todas. El es de esas personas que se enamoran del amor... una manera de disfazar que se encantan muy fácilmente cuando ven una cara bonita que les sonríe. Para mi su problema es que es muy soñador, le gusta imaginarse cosas, situaciones en vez de ir por ellas. Pero bueno, creo que todos en el fondo tenemos un poco de soñadores.

Y como dijera Camila, todo cambio cuando la vió. Bueno realmente no cuando la vio (de ser asi, todo habría cambiado muchisimas veces en su vida) sino cuando comenzo a llevarse con ella. Se llama Sofia. Sofia von Stauben. No es muy alta, tiene el cabello castaño, unos ojos cafés muy gandes y un encanto del tamaño de su sombra a las 6 de la tarde. Desgraciadamente para el, Sofía es de las chavas de las ques es muy fácil enamorarse, de esas chavas que muchos cuates quieren con ella pero ella ni en cuenta porque pos.. nomas no le interesa por el momento.. (o al menos eso refleja). Ella tampoco es de Banania, ella nació en el condado de LowBridge, al sur del país.

Fue raro como se conocieron estos dos animalitos de la creación. Casi tan accidental como el choque de amores perros. Cuando pienso en como se conocieron, a veces siento que el verdad el destino existe y que hay una fuerza sobrehumana que trata de acomodar las cosas de tal manera en que vayan teniendo sentido. No hay manera de que ellos se hubieran conocido si no era por ese accidente, además es tan poco probable que eso se repita, no cabe duda que alguien ahi metió mano.

En un lugar como Banania, donde los frutos de la revolución ya se ven, es casi imposible que se vaya la luz a menos que haya caido una fuerte tormenta. La administración del presidente y "caudillo de la revulicón" Pérez-Osorio ha mejorado la infraestructura del país a pesar de los enemigos capitalistas que se ha ganado el país bananiero. A lo que voy, es que, quedarse atorado en un elevador no es cosa de todos los días. Pues asi se conocieron. Ella iba al 10 piso a renovar su licencia de manejo, mientras que el iba al 12 piso a pedir informes de como hacer para sacar su cartilla militar. De repente, por ahi del fatídico 7mo piso de repente se paró el elevador, se apagó la luz y se prendió la de emeregencia.

Sergio, calmado como todo hombre ante una situación de pánico, no dijo nada, ya que sabía que pronto volvería a andar la maquina. Sofía, un poc nerviosa comenzó a impacientarse cuando habia pasado un minuto y nada. De los nervios, ninguno de ellos dos recuerda lo que se dijeron. 10 minutos platicando con una persona deconocida del sexo opuesto en una situación tan hostil causaba muchos nervios, sobre todo a ella que le escurrian las manos por el sudor.

13 minutos despues el elevador siguió su recto y vertical camino. Bajaron en el piso 8 y subieron las escaleras. A pesar de esto, fue la última vez que se vieron en tres semanas. No todo es tan romántico como parece. Esas tres semanas fueron largas para Sergio, no lo se si para Sofia. Pero bueno asi comenzó, con un evento inesperado por ambos casos, que a la larga se convertiría en un punto de inflexión en las vias de Sofia y de Sergio, aunque hasta este momento, ninguno de los dos lo sabe.