Eso quisiera.

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Quisiera establecer tus diferencias
ser tu sonrisa, la voz de tu silencio
y el que en las noches te llene de alegría
aquel que cierre con caricias nuevas todas tus heridas.


Si, por un momento olvidé lo hermosa que eres. Había querido esconder la luz de tu sonrisa intentando reemplazarte, sustituirte, quizá hasta olvidarte. El besarte de nuevo fue como quitarle la pausa al tiempo desde aquella última vez que estuvimos juntos. 

Volverte a abrazar, sentirte en mi regazo indefensa, pequeña, amorosa. Volver a llenarte de besos que te hacen sonreir, tocar tu cabello, recorrer tu perfil, sentir lo frio de tu nariz.


Quisiera, echar el ancla en tu tiempo
y ser el viento que guíe tu camino
sin rumbo fijo desafiando al destino
y navegar en el mar de tu cuerpo, día tras día.

Ambos sabemos que lo nuestro es imposible. La vida nos puso en diferentes tiempos y espacios. Y a pesar de que buscamos diferentes cosas, en ese momento, cuando tu y yo estamos juntos y solos, en ese momento nada importa. Es como si todo se hubiese alineado para que tu y yo demos rienda suelta a nuestra felicidad que, casi siempre, tiene forma de pasión desenfrenada. 

Sabemos justo donde tocar, sabemos en donde hacernos daño. Estamos sincronizados, a tiempo. Tus inhalaciones con mis excalaciones. Tus labios con mis labios, mis movimientos con tus orgasmos. 

Eso quisiera
ser la voz de tu tiempo amor, eso quisiera
que descubras en mi la ilusión, eso qusiera
y que un día te llenes de mi, eso quisiera
ser tu sombra y de noche la luz, eso quisiera
y quien llene tu cuerpo de amor, eso quisiera
y que tu sueñes sólo conmigo, eso quisiera.

Y cuando el tiempo nos alcanza, y es hora de partir, nos negamos como dos niños caprichosos que quieren una vuelta más en el carrusel. Te veo vestirte lentamente, y te vuelvo a abrazar. No quiero que te vayas. No quiero que se acabe ese momento. Quiero vivir abrazado contigo por siempre y para siempre, besándote, amándote, sonriéndote, sintiéndote. 

De repente los dos recordamos que somos caminantes con diferentes caminos, caminos que voluntariamente cruzamos de vez en vez, y que aunque no vamos por la misma ruta, tenemos el mismo fin.

Nos sentimos cómodos con lo que tenemos, con este amor y pasión ideal, que sabemos que no saldrá más allá de esas cuatro paredes, silentes testigos de que la vida nos jugó una mala pasada y nos limitó a este lugar, y este momento.

Te pienso más de lo que quisiera. Te extraño en mi cama. Extraño tus besos, tus caricias, tu calor, tu ser. Te extraño a ti. 

¿Nos dejaremos de cobardías algún día? ¿Nos atreveremos a vivir nuestro amor? Eso, eso quisiera...

*Agradecimiento especial a "La Banda de las Estrellas" por hacer que finalmente la inspiración pudiera fluir mejor*

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta lo que escribes; son tristes las historias de amor sin futuro, sin embargo el futuro es incierto, solo tenemos el presente y los bellos recuerdos que nos deja.

Anónimo dijo...

Es de admirar como de pronto dejas de escrbir y de pronto escribes algo tan intenso sigue asi saludos !!!!!

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